jueves, 6 de marzo de 2008

Edificio La Comercial de Rosario (Córdoba y Oroño)

Foto: www.fapyd.unr.edu.ar/
AUTOR: Ermete De Lorenzi + Otaola + Rocca
AÑO: 1938
FUENTE: CURDIUR "Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Rosario"

Fuente: www.home.zonnet.nl/alolar/a4iu/febrero2004/roban.htm (gentileza Luciano Oitana)

Ermete Esteban Félix De Lorenzi. Nacido con el siglo en El Trébol, "después de recibir su título de Arquitecto en la Universidad de Buenos Aires, se trasladó a Rosario, donde inició su actividad en 1927, residiendo aquí durante 18 años, hasta 1945." (Gombos 1971:93) Su etapa rosarina abarca con creces el período que analizamos. Entre sus múltiples realizaciones se destacan: Sanatorio Británico, Sanatorio Plaza, edificios de renta en Córdoba al 1400, Santa Fe al 1400, edificio Gilardoni en Bulevar Oroño y Rioja, edificio industrial de Chaina y Cía, en calle Córdoba al 3000, hoy ocupado por la UNR., etc.
Pero hay dos obras que nos interesa destacar en particular. Una "fue la levantada en la esquina de Córdoba y Bulevar Oroño, terminada en el año 1940, edificio de la Compañía de Seguros 'La Comercial de Rosario'…Ninguna medianera arruina la majestuosidad del edificio, con sus 17 pisos, con sus 5.000 metros cuadrados de superficie cubierta y con una torre de 70 metros de altura…El edificio de 'La Comercial de Rosario' marcó época y sigue siendo un modelo de arquitectura actual." (Gombos 1971:95-96) Este edificio representa para Rosario, en tiempo y lugar, lo que el Kavanagh para Buenos Aires. La otra obra es la mansión ubicada en la ochava sudoeste de Córdoba y Moreno, que De Lorenzi construyó como residencia familiar, y que entre tuvo otros destinos posteriores, el de ser la sede del Comando del Cuerpo II de Ejército.
De Lorenzi no se limitó al ejercicio estricto de la arquitectura o a actividades académicas relacionadas con ella. Desempeñó también funciones públicas diversas a lo largo de esos años (Director de Obras Públicas de la Provincia en 1935 y a principios de los años 40, miembro de distintas comisiones municipales, etc.) Fue accionista de empresas familiares y un hábil rentista de alguno de sus edificios. Tuvo afición por la música, la pintura y la escultura. En síntesis, un hombre excepcionalmente dinámico. Un arquetipo de la modernidad, un discípulo privilegiado del movimiento del "Bauhaus" que transformó en pocos años la forma de construir, según la tradición de siglos.
Esta vanguardia estética arquitectónica encuentra correlato en lo que afirmáramos precedentemente sobre el esteticismo literario de la revista Sur . De Lorenzi, pese a sus antecedentes y lauros profesionales no escapa a esa postura. "Mi padre, Legurio Tramallino, trabajó muchos años para la firma De Lorenzi. Llegó a ser gerente. Estaban en calle Santa Fe y hacían el famoso queso trebolggiano, que era muy rico.
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